Skip to content

 Personalidad vs. Patrones de comportamiento: ¡el cambio es necesario!

13 Diciembre, 2019

¿Es la personalidad algo que nace con nosotros o se forma a lo largo de la vida? Y nuestros comportamientos, ¿influyen en la personalidad? ¿O es solo la forma en que aprendemos a vivir y actuar de acuerdo con el entorno en el que vivimos y las personas con las que vivimos?

Estos son problemas algo complejos. Nos hacen preguntarnos cómo somos reacios a cambiar ciertos comportamientos en defensa de nuestra personalidad.

Sin embargo, uno puede ser tanto la causa como la consecuencia del otro. Es decir, nuestra personalidad puede dictar la mayoría de los comportamientos que tenemos. Además, son estos comportamientos los que a menudo nos hacen características de impresión que conforman nuestra personalidad.

Por lo tanto, ambos se pueden cambiar, o moldear, para que podamos adaptarnos al entorno a medida que cambia también.

Por lo tanto, el cambio de personalidad es natural para los humanos. Ocurre con el tiempo a medida que maduramos y vivimos nuevas experiencias.

¡Por lo tanto, cambiar ciertos patrones de comportamiento que influyen negativamente en la vida con la familia, amigos, compañeros de trabajo y parejas románticas puede mejorar nuestra dinámica social y calidad de vida!

¿Qué es la personalidad y cómo se forma?

En términos más generales, la personalidad puede entenderse como un patrón individual de los comportamientos, pensamientos, sentimientos y valores de una persona que definen cómo otros los describen y cómo se ven a sí mismos. En general, estas características son perennes, o se modifican sutilmente durante mucho tiempo.

Es decir, la personalidad se puede describir como nuestra "forma de ser". Nuestros hábitos y particularidades! Lo que nos distingue unos de otros, al estar organizados y constituidos por características afectivas, cognitivas y también por nuestras voluntades.

A finales del siglo XX, los investigadores comenzaron a demostrar que la personalidad de un individuo también es un fuerte resultado de la interacción con el medio ambiente, no solo de las características heredadas. Del mismo modo, la forma en que vemos los episodios de nuestras vidas está determinada por la personalidad que se ha constituido hasta el momento.

Entre los estudios y teorías desarrollados, el más aceptado es el de Cinco grandes factores. Este modelo fue desarrollado por los estadounidenses Robert McCrae y Paul T. Costa en la década de 1980 y ha logrado clasificar los rasgos de personalidad que han sido reconocidos por laicos y expertos.

La personalidad y los elementos de la teoría de los cinco grandes factores

El principio de esta teoría parte de la premisa de que todos los aspectos que dan forma a la personalidad de un individuo se concentran y registran en el lenguaje que comúnmente usamos para definirnos a nosotros mismos oa los demás.

Adjetivos como perezoso, extrovertido, tranquilo, desordenado, confiado, entre muchos otros, se agruparon en grupos que forman los cinco factores principales:

  1. Extroversión
  2. Neuroticismo
  3. Apertura a los experimentos.
  4. Conciencia
  5. Afabilidad

Por lo tanto, cada uno de estos aspectos formó un conjunto de diversos rasgos psicológicos (positivos y negativos) que ayudan a determinar un tipo de personalidad. Mira algunos ejemplos:

1. Extroversión

  • Reservado vs. afectivo
  • Insensible x apasionado
  • Silencioso x altavoz
  • Tímido x sociable

  • Discreto x gay

2. Neuroticismo

  • Calma x tiempo
  • Seguro contra inseguro
  • Satisfecho x autocompasión
  • Constante x inestable
  • Racional vs. Emocional

3. Apertura

  • Conservador vs. Liberal
  • Realista x imaginativo
  • Rutina vs. Variedad
  • Convencional vs. Original
  • Poco curioso x curioso

4. Afabilidad

  • Crueles contra piadosos
  • Grosero x cortés
  • Dudoso x confiable
  • Crítico vs tolerante
  • Petty x generoso

5. Conciencia

  • Perezoso vs trabajador
  • Negligente vs. responsable
  • Acomodado x ambicioso
  • Mess x organizado
  • Tarde vs. puntual

La personalidad es algo único.

Al observar todos estos aspectos, podemos concluir que la personalidad es puramente única, aunque algunas personas tienen características muy similares que forman personalidades muy similares.

Sin embargo, cada individuo tiene rasgos únicos en diversos grados, adquiriendo su propia dinámica y formando una "mezcla" que da lugar a ciertos comportamientos característicos y repetitivos.

Sin embargo, no es raro que juzguemos a alguien precipitadamente y por cierto comportamiento. Esto se debe a que a veces ciertas actitudes aisladas crean una personalidad predeterminada que difiere de la realidad sobre esa persona.

Al mismo tiempo, reforzamos la comprensión de que la personalidad es la fuerza impulsora detrás de tales comportamientos, no al revés.

Patrones de comportamiento perjudiciales y limitantes

¿Quién nunca se ha encontrado con la práctica del comportamiento que eventualmente provocó molestias y problemas? E incluso si racionalmente no estamos de acuerdo con tales actitudes, a menudo terminamos actuando y comportándonos de una manera incorrecta y perjudicial.

Crisis celosas infundadas, dilaciones, querer controlar todo y a todos, comer en exceso y comer, comprar innecesariamente … ¡la lista es enorme! E incluso con solo uno de ellos, todos actuamos de manera perjudicial, ya sea para nosotros mismos o para quienes nos rodean.

¿Y por qué sucede esto? Porque la mayoría de nuestros comportamientos están determinados por el inconsciente. Puede parecer extraño dado el hecho de que somos seres racionales, pero casi siempre vivimos en el "piloto automático" del inconsciente. Y es en este lugar, el inconsciente, donde viven nuestras emociones, sentimientos e incluso algunas creencias.

Hablando de creencias, se ha escuchado mucho sobre las creencias limitantes. Y casi siempre estas creencias, acompañadas de sentimientos negativos, son los principales impulsores del comportamiento dañino.

Personalidad vs. creencias limitantes

Podemos llamar a las creencias creencias y opiniones que resultan de la forma en que interpretamos nuestras experiencias de toda la vida. Desde el momento en que adoptamos un cierto patrón de idea y comportamiento sobre una situación dada, hemos formado una creencia.

Es decir, patrones que damos por sentado pero que pueden ser ciertos o no. Al menos no del todo. Pero nos hacen creer en algo más grande, en resultados beneficiosos, si esa creencia es positiva, o puede interrumpir nuestras vidas si es una creencia limitante.

Veamos algunos ejemplos de declaraciones que generan creencias limitantes:

  • habla cuando no tengas tiempo para nada;
  • afirman que es inútil para ciertas cosas;
  • diga que no puede organizarse usted mismo;
  • cree que no eres lo suficientemente bueno en el trabajo;
  • encuentra las cosas difíciles porque el mundo está en crisis;
  • ten una locura por la perfección;
  • descubra que no merece éxito ni recompensa;
  • cree que ya no tienes la edad suficiente para hacer lo que sientes;
  • tener la idea de que otros necesitan cambiar.
  • pensar que suceden cosas malas por el destino y porque "siempre ha sido así en la familia".

¿Por qué influyen en nuestro comportamiento?

A partir de la formación de creencias, eventualmente determinamos nuestras actitudes, aunque inconscientemente, como ya hemos dicho. Por lo tanto, no se puede decir que los factores externos son responsables de lo que sucede en nuestras vidas, al menos no el 100% del tiempo.

Por lo tanto, para cambiar los comportamientos nocivos, primero hay que abandonar las creencias limitantes. Es un cambio interno: primero cambiamos el pensamiento, luego las acciones.

Sin embargo, sabemos lo difícil que es hacer este cambio, mientras que a menudo ignoramos nuestras creencias e ignoramos nuestros comportamientos dañinos porque actuamos en el piloto automático del inconsciente.

En este momento, es esencial buscar ayuda experta, y nada mejor que psicoterapia para despejar nuestras mentes para identificar patrones que conducen al mal comportamiento.

Cambio, si! ¿Porque no?

¿Es posible cambiar ciertos patrones de comportamiento sin afectar la personalidad? Esta es una pregunta muy común, después de todo, a muchas personas les gusta ser quienes son, aunque estoy de acuerdo en que necesitas mejorar algo, cambiar ciertas actitudes aquí y allá, y sentirte mal por la idea de que tu personalidad puede verse afectada incluso si manera sutil

Por lo tanto, aunque ya ha quedado claro en todo el texto que la personalidad está cambiando naturalmente, es necesario abrir nuestras mentes un poco más a nuestros problemas de comportamiento, sin estar tan centrados en "seguir siendo quienes somos".

Comprender: una persona nunca será alguien "sin personalidad" porque elige cambiar sus actitudes y revisar sus conceptos, especialmente si afectan sus relaciones y su bienestar.

Cambiar los valores predeterminados

El primer paso para aquellos que ya han identificado la necesidad de cambiar los patrones de comportamiento es saber qué creencias limitantes están influyendo en estas actitudes.

En este momento, la búsqueda del autoconocimiento es esencial, y para esto nada mejor que la terapia. Sin embargo, con una cierta cantidad de disciplina y determinación, es posible corregir el comportamiento dañino a partir de prácticas simples.

1. Después de analizar qué comportamiento necesita ser cambiado y comprender por qué lo está haciendo, es hora de definir qué objetivos y resultados desea con el cambio. Tome nota de los beneficios que este cambio traerá a su vida para visualizar y aumentar su conciencia al respecto.

2. Use la creatividad y busque alternativas de comportamiento que se opongan a lo que se está haciendo mal y conduzcan a los resultados deseados.

3. Entrena tu mente para actuar según tus verdaderos deseos y necesidades encontrando nuevas estrategias para escapar del viejo patrón.

Una vez que tome una decisión sobre el cambio, todo se volverá más natural y este proceso será más fácil.

¿Te gustó aprender más sobre la personalidad y el comportamiento? ¡Entonces suscríbase a nuestro boletín y reciba mucha más información!